El sector inmobiliario participa en operaciones de alto valor y en procesos que involucran a propietarios, compradores, arrendatarios, inversionistas y desarrolladores. Por ello, conocer y aplicar correctamente la normativa en materia de prevención de lavado de dinero es fundamental para proteger a los clientes, a las oficinas y a toda la comunidad inmobiliaria.

En julio de 2025 se publicaron reformas a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, conocida como LFPIORPI, así como al Código Penal Federal. Posteriormente, en marzo de 2026, también se modificó su Reglamento. Estos cambios fortalecen las medidas de prevención, identificación y supervisión aplicables a las llamadas Actividades Vulnerables.

¿Qué cambia para el sector inmobiliario?

La intermediación en la transmisión de propiedades y la constitución de derechos sobre bienes inmuebles ya se consideran Actividades Vulnerables.

Con la reforma también se incorpora la recepción de recursos destinados a realizar desarrollos inmobiliarios cuya finalidad sea la venta o renta, buscando generar mayor transparencia desde las primeras etapas de los proyectos.

Además, se fortalecen aspectos como:

  • La identificación del cliente y del beneficiario controlador.
  • La integración y conservación de expedientes.
  • La revisión de personas políticamente expuestas.
  • La presentación de avisos.
  • La aplicación de un Enfoque Basado en Riesgo.
  • La capacitación y los controles internos.

Esto significa que el cumplimiento no debe limitarse a reunir documentos. Las oficinas necesitan conocer mejor a sus clientes, comprender el propósito de cada operación y detectar situaciones que requieran una revisión más profunda.

Capacitación para llevar la ley a la práctica

Ante estos cambios, en la Universidad REMAX México coordinamos el Programa de la Ley Antilavado en alianza con el Dr. David Merino quien a lo largo de 4 sesiones abordó las nuevas obligaciones, las modificaciones aplicables al sector inmobiliario, la debida diligencia, las personas políticamente expuestas, el beneficiario controlador, el Enfoque Basado en Riesgo, la presentación de avisos, las sanciones y la preparación ante visitas de verificación.

El objetivo fue que Brokers, Gerentes, Asesores inmobiliarios, responsables de cumplimiento y equipos administrativos pudieran traducir la normativa en procesos claros y aplicables dentro de sus oficinas.

Profesionalizar también es proteger

En REMAX México estamos convencidos de que la capacitación especializada permite prevenir riesgos, fortalecer los procesos y brindar mayor certeza a los clientes.

Promover el conocimiento de la Ley Antilavado no busca complicar las operaciones inmobiliarias, sino contribuir a que se realicen con mayor orden, transparencia y seguridad.

Desde la Universidad REMAX México continuaremos impulsando temas que ayuden a nuestra red a mantenerse actualizada, profesionalizar sus oficinas y proteger a sus clientes, a sus equipos y a toda nuestra comunidad.