El precio es uno de los grandes beneficios que tiene adquirir una vivienda de segundo uso. De acuerdo a la Sociedad Hipotecaria Federal, la vivienda usada puede ser hasta 30% más barata que la vivienda nueva (por el desgaste de la construcción). Si las reparaciones no son elevadas, harás una buena inversión.

La ubicación es un elemento clave para determinar el valor de la vivienda, Por ello mientras más céntrico esté el inmueble y más vías de comunicación tenga, será más cara.

¿Qué te conviene?

Una vivienda muy nueva, de tres a cinco años de existencia no es tan buena opción. Por lo que podría no convenirte, sería por el costo, ya que estará prácticamente al mismo precio de una nueva. Lo ideal es buscar casas de cinco a 20 años de antigüedad. Si la casa tiene más de 30 años, reconsidera comprarla, pues las remodelaciones serán mucho más caras. Además se corre el riesgo de que haya problemas de drenaje o instalaciones eléctricas antiguas.

Claves elementales para hacer la compra

  1. Baños y cocina: verifica la potencia del agua y que las llaves no goteen. Lleva algo que se conecte para monitorear la luz eléctrica y supervisar que los contactos tengan corriente.
  2. Revisa los detalles: Molduras, chapas, bisagras, y marcos de ventanas; manchas y pequeños hoyos por donde pueda entrar el agua.
  3. Con la ayuda de un perito inmobiliario, revisa la estructura del inmueble. Esto garantiza que las columnas y las losas estén en buen estado.

 

Autor

Jorge Letayf

Director de Mercadotecnia RE/MAX México

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